San Juan Bautista Scalabrini: El Padre de los Migrantes

 

San Juan Bautista Scalabrini: El Padre de los Migrantes

 

El 1 de junio celebramos el aniversario de muerte de San Juan Bautista Scalabrini, una figura ejemplar cuyo legado ha dejado una huella imborrable en la labor de apoyo a las personas en contexto de movilidad. Como Scalabrinianas Misión con Migrantes y Refugiados (SMR), es un honor compartir la historia y los logros de nuestro fundador, cuya vida y obra continúan inspirándonos hoy en día.

 

Biografía del Beato Juan Bautista Scalabrini

 

Juan Bautista Scalabrini nació el 8 de julio de 1839 en Fino Mornasco, Italia, en una familia profundamente religiosa. Desde temprana edad, mostró un fuerte sentido de piedad y caridad, influenciado particularmente por su madre. Su educación inicial tuvo lugar en la escuela primaria de Fino Mornasco, seguida por estudios en el Liceo Volta de Como, donde destacó por su inteligencia y su deseo de compartir conocimientos.

Scalabrini fue ordenado sacerdote el 30 de mayo de 1863, a los 24 años. Su primer cargo significativo fue como Vicerrector y luego Rector del Seminario de San Abundio, donde se dedicó con gran empeño a la formación de futuros sacerdotes, demostrando una notable capacidad para comunicar y enseñar.

En 1870, Scalabrini fue nombrado párroco de San Bartolomé, una parroquia con numerosos problemas sociales debido a la presencia de proletariado industrial. Allí implementó diversas iniciativas pastorales, incluyendo la fundación de un jardín de infantes y la creación de un Pequeño Catecismo, además de brindar asistencia a los sordomudos mediante el método fónico.

Scalabrini fue un pionero en abordar los problemas sociales y laborales de su tiempo. Fundó la primera Sociedad de Seguro Mutuo y se preocupó profundamente por la situación de los trabajadores, promoviendo soluciones prácticas para aliviar su sufrimiento. Esta experiencia moldeó su perspectiva sobre la cuestión social y su defensa de los derechos de los trabajadores.

 

Una Experiencia Personal y Observacional sobre la Migración

 

Scalabrini se dio cuenta del problema de la migración a través de experiencias personales y observaciones directas. La tragedia de su hermano José, quien intentó emigrar y murió en un naufragio, lo impactó profundamente. Además, durante sus visitas pastorales, observó el fenómeno de la migración temporal de sus parroquianos a otros países europeos, lo que aumentó su conciencia sobre el tema.

El 13 de diciembre de 1875, Scalabrini fue nombrado Obispo de Piacenza. Durante su episcopado, se destacó por su lucha por la justicia social y su compromiso con las personas migrantes.

El 28 de noviembre de 1887, Scalabrini fundó la Congregación de los Misioneros de San Carlos Borromeo, conocidos como los Scalabrinianos. Esta comunidad misionera internacional de religiosos, formada por hermanos y sacerdotes, tiene como misión servir a las personas migrantes, refugiadas y marineras a través del cuidado pastoral y la asistencia integral. Hoy, los Scalabrinianos están presentes en 32 países de los cinco continentes, trabajando para aliviar los males producidos por las migraciones, tanto en sus causas como en sus efectos. Orientan a las personas migrantes, acogen a los refugiados, apoyan a los indocumentados y deportados, y se solidarizan con los desplazados.

Scalabrini desarrolló una serie de propuestas innovadoras para mejorar la situación de las personas migrantes. Entre sus propuestas más destacadas se encuentran el reconocimiento de la migración como un derecho natural, la defensa de la cultura y lengua de origen de los migrantes, y la organización de la acción pastoral de la Iglesia en favor de las personas migrantes basada en una trilogía: Iglesia, Escuela y Dispensario farmacéutico. También propuso la creación de una Congregación o Comisión Central de la Santa Sede dedicada a la pastoral migratoria.

Scalabrini organizó comités laicos y se comprometió a sensibilizar tanto a la Iglesia como a la sociedad sobre las necesidades de las personas en tránsito. Trabajó para mejorar la legislación sobre migración italiana, participando activamente en el debate político y planteando propuestas concretas de acción.

 

Un Enfoque Pastoral Innovador y la Fundación de las Hermanas Misioneras Scalabrinianas

 

En 1895, Juan Bautista Scalabrini fundó la Congregación de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo Scalabrinianas, con el propósito de brindar un servicio evangélico y misionero a las personas migrantes, especialmente a las más pobres y vulnerables. Las Hermanas MSCS (Misioneras Scalabrinianas) llevan a cabo su misión mediante la catequesis, la educación cristiana, la pastoral de la salud, la acción social y la pastoral migratoria. Estas hermanas operan en una variedad de lugares necesitados de atención, como escuelas, hospitale, prisiones, casas de descanso, casas de formación, comunidades étnico-culturales, parroquias, diócesis, organismos internacionales, organizaciones civiles y centros de escucha y recepción de personas migrantes.

El espíritu que anima a la congregación es el de comunión universal, haciendo visible la vocación de reconocer, amar y servir a Cristo en las personas migrantes. Su misión se manifiesta en el servicio evangélico y misionero a las personas migrantes, abordando sus diversas necesidades y adaptándose a los diferentes contextos migratorios. Las acciones de las hermanas se orientan hacia la atención integral de la persona migrante en todas sus dimensiones.

 

 Acción Misionera y Compromiso con los Derechos Humanos

 

El carisma de la Congregación de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo Scalabrinianas es un don del Espíritu Santo transmitido por el fundador, que se convierte en un estilo particular de santificación y apostolado. Este carisma nos permite contemplar las migraciones desde la perspectiva de la fe y ver en las personas migrantes la imagen de Cristo peregrino: “Fui forastero y me acogisteis”. La espiritualidad cristocéntrica, vista desde una perspectiva trinitaria y encarnada en la realidad de las personas migrantes, impregna la vida y misión de la Congregación.

La Congregación se dedica a la pastoral de las personas migrantes dentro de la Iglesia, priorizando la evangelización y llevándola a cabo en ámbitos religiosos, educativos, culturales, sociales y sanitarios. En su labor misionera, las Misioneras de San Carlos Borromeo, Scalabrinianas, representan una fuerza femenina y un signo de esperanza en el mundo de las migraciones. Se comprometen con la proclamación del Evangelio, el testimonio de vida y la inculturación del carisma en diversos contextos, acogiendo a las personas migrantes y valorándolas como protagonistas de la comunión entre los pueblos.

El Servicio Itinerante de las Hermanas Misioneras Scalabrinianas es una iniciativa específica de la Congregación que tiene como objetivo garantizar una presencia activa entre las personas migrantes y refugiadas que viven en situaciones de emergencia. Desde 2018, la Congregación ha implementado el Servicio Itinerante en lugares como Roraima (Brasil), la frontera norte y sur de México, Ventimiglia (Italia) y Pemba (Mozambique). Con esta acción, la Congregación busca asegurar que las personas migrantes y refugiadas, especialmente mujeres y niños en situaciones de vulnerabilidad, reciban el respeto a su dignidad, la atención a sus necesidades primarias y el acceso a oportunidades de promoción humana.

En el mismo año, nació el Proyecto Chaire Gynai, una iniciativa querida por el Papa Francisco, dirigida a mujeres refugiadas (con hijos) y mujeres migrantes en situaciones vulnerables. Este proyecto acoge a mujeres que han obtenido el reconocimiento de protección en Italia o que necesitan regularizar su situación migratoria. Basado en los principios de acogida, protección, promoción e integración, Chaire Gynai busca definir caminos hacia la vida autónoma y procesos de ciudadanía e inclusión social para estas mujeres.

Ambos proyectos reflejan el compromiso de la Congregación con los valores de justicia, dignidad y solidaridad, proporcionando apoyo integral y construyendo puentes de esperanza y oportunidades para las personas migrantes y refugiadas. La misión se enfoca en ofrecer un servicio que no solo atienda las necesidades inmediatas, sino que también promueva el desarrollo y la integración social de las personas más vulnerables.

 

 Continuación del Legado: SMR (Scalabrinianas Misión con Migrantes y Refugiados)

 

El trabajo de San Juan Bautista Scalabrini continúa vivo a través de SMR (Scalabrinianas Misión con Migrantes y Refugiados). Siguiendo los principios establecidos por Scalabrini, la SMR brinda apoyo integral a las personas migrantes y refugiadas en México y otros países de América Latina. La misión de SMR es asegurar que los derechos y la dignidad de las personas migrantes sean respetados y protegidos. Además de la asistencia directa, la SMR promueve la sensibilización y la educación de la sociedad sobre los desafíos y contribuciones de las personas en contexto de movilidad. A través de nuestro trabajo, buscamos construir puentes de solidaridad y comprensión, asegurando que las personas migrantes sean vistas como miembros valiosos de nuestras comunidades.

En este aniversario de su partida para encontrarse con Dios, celebramos no solo la vida y obra de San Juan Bautista Scalabrini, sino también el legado de la fe, amor, justicia y solidaridad que ha dejado para nosotros. Su dedicación y visión nos siguen guiando en nuestra misión diaria, recordándonos siempre la importancia de acoger y apoyar a aquellos que buscan un futuro mejor lejos de su tierra natal.

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